BURRO

El burro doméstico desciende originariamente del burro africano. Este soporta bien las altas temperaturas y no es muy exigente a la hora de alimentarse. A menudo se le tiene por terco y tonto cuando se queda parado sin motivo aparente y se niega a seguir caminando. No obstante, esto no es cierto. Los burros no pueden correr tan rápido como los caballos, por lo que para ellos sería absurdo salir corriendo presos del pánico ante una situación de peligro. Lo que ellos hacen es ver primero si realmente están en peligro y en caso positivo analizan cuál sería la mejor vía de escape.

A partir de 3 años

edad
REF: 13772 // Stock: Disponible
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